La isla gobernada por España y Francia en la que Velázquez organizó una boda

Interrumpiendo el curso del río Bidasoa y situado prácticamente en su desembocadura, se encuentra un modesto islote de forma ovalada. Una pequeña superficie cuya jurisdicción se reparte entre Irún (País Vasco, España) y la comuna francesa de Hendaya. O sea, ¿qué pertenece a dos países simultáneamente? Así es. De hecho, es el condominio más pequeño del mundo.

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Vista áerea de la Isla de los Faisanes y delimitación de la frontera franco-española. La Razón

Aunque esta pequeña isla pueda parecer intrascendente, lo cierto es que ha sido testigo de acontecimientos muy importantes, siendo el más destacado la consumación del Tratado de Paz de los Pirineos el 7 de noviembre de 1659 para concluir el conflicto franco-español iniciado más de 20 años antes en el contexto de la funesta guerra de los Treinta Años. Mediante este acuerdo se repartieron las posesiones territoriales en litigio (de hecho, el nombre del tratado deriva de la utilización de los Pirineos como frontera natural entre ambos reinos en esa zona) y se instituyó el matrimonio entre la infanta María Teresa de Austria, hija de Felipe IV de España, y el primo de esta, el rey Sol, Luis XIV de Francia, que se celebró en junio del año siguiente en la misma isla. Un matrimonio entre dos dinastías que ya auguraba la futura inmolación metafórica de los Habsburgo a favor de los Borbones. Entre los asistentes estuvo Charles de Batz-Castelmore, capitán de la guardia de mosqueteros del rey Sol. Quizás te resulte desconocido este nombre, pero si te digo que era el conde de Artagnan (o d’Artagnan en francés) seguramente ya te suene más.

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En este cuadro de Jacques Laumosnier se representa el encuentro entre el monarca español (a la derecha) y su homólogo francés en la Isla de los Faisanes para consolidar el Tratado de los Pirineos. A la derecha de Felipe IV está su hija, la futura reina consorte de Francia [La entrevista de Luis XIV y Felipe IV en la isla de los Faisanes]. Jacques Laumosnier – El Español

Para la ceremonia no se repararon en gastos. A pesar de su reducida superficie, el islote fluvial albergó un lujoso pabellón con motivo de los fastos. La responsabilidad de la logística recayó en las manos del maestro Diego de Velázquez, que durante 2 meses estuvo trabajando arduamente para concluir el trabajo en el tiempo estipulado. No solo organizaría la decoración y el montaje del pabellón, sino también el banquete, la vestimenta, la jardinería o el ocio, todo cuidado hasta el más mínimo detalle. Sin duda, debió de ser agotador para el artista, máxime teniendo en cuenta que por entonces ya tenía 61 años (su muerte, acaecida algunas semanas después del evento, el 6 de agosto de 1660, se ha asociado con el desgaste derivado de este trabajo). Aquel formidable episodio es recordado hoy por un humilde monolito conmemorativo situado en el centro del islote.

La soberanía de la isla se reparte amistosamente entre Francia y España. Esto es así desde que se delimitaron las fronteras hispanofrancesas mediante los Tratados de Bayona (1856-1868). De esta manera, España aceptó el condominio de la Isla de los Faisanes, hasta entonces territorio exclusivamente español. Cada país administra la isla durante un semestre al año: desde agosto a enero se encarga Francia y España desde febrero a julio. Se decidió esta fórmula para encontrar una solución a las disputas que surgían entre pescadores de ambos países y para atajar los problemas de contrabando en la zona. La ceremonia de entrega se celebra frente al monolito conmemorativo del Tratado de los Pirineos.

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Ceremonia de entrega de la Isla de los Faisanes frente al monolito conmemorativo. Forocoches

Cuando Victor Hugo pasó por allí en 1843, se llevó un gran chasco al no ver faisanes pululando por la isla. “No hay faisanes en la Isla de los Faisanes; a lo más una vaca y tres patos, sin duda comparsas alquilados para hacer el papel de faisanes para los visitantes” espetaría irónicamente el dramaturgo galo. No le faltaba una pizca de razón, pues el nombre es realmente engañoso. No está demasiado claro su origen, habiéndose sugerido una traducción chapucera del francés. Sea como fuere, no es el único nombre que recibe. En Francia se la conoce asiduamente por Île de l’Hôpital o Isla de la Conferencia (por los eventos ocurridos en el siglo XVII).

El paso a la isla está prohibido. Tan solo las autoridades francesas o españolas pueden acceder para realizar labores de mantenimiento. Como mucho, el visitante puede contemplar la Isla de los Faisanes desde las orillas del Bidasoa y soñar con escenas que alguna vez tuvieron lugar allí.

REFERENCIAS

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