El solenodonte y el almiquí: pequeños pero matones

Estos diminutos mamíferos son endémicos de la isla La Española (Solenodon paradoxus), donde se conocen como solenodontes, y de Cuba (Atopogale cubana), donde reciben el nombre de almiquí. Se consideran fósiles vivientes.

Se parecen a las musarañas. De hecho, es uno de sus parientes más cercanos junto con los topos. Miden unos 30 cm (más unos 15-25 cm de cola) y pesan entre 700 g y 1 kg. Sus depredadores suelen ser la boa española, la lechuza común o el búho estigio.

Ejemplar de Solenodonte paradaxus
Solenodonte paradoxus. Wikipedia

Son de hábitos nocturnos. Se alimentan principalmente de lombrices, insectos y, en ocasiones, de lagartijas, ranas o pájaros. No obstante, su peculiaridad más destacable es que son venenosos. Sus glándulas salivares son las encargadas de producir el veneno. Este viaja hasta los incisivos inferiores a través de un conducto recubierto por esmalte, desde donde el aparentemente inofensivo animal lo inyectará a sus presas durante la mordida. Tanto el solenodonte de La Española como el almiquí de Cuba son los únicos mamíferos con un sistema de administración de veneno que utiliza un incisivo inferior modificado. Aunque su veneno no es letal para los humanos, sí lo es para los pequeños vertebrados, causando hipotensión, parálisis, convulsiones, hinchazón ocular y la muerte.

Mandíbula de solenodonte
Mandíbula de un solenodonte donde se muestra el interior del incisivo modificado para la inyección del veneno. Carnegie Museum Of Natural History

Al igual que los topos, poseen una visión reducida que compensan con un buen olfato. Destacan sus largas y flexibles trompas que, junto con las garras, también emplean para escarbar en la tierra.

Las hembras paren de 1 a 3 crías, aunque, curiosamente, solo poseen dos glándulas mamarias situadas en la zona inguinal, cuando en el resto de mamíferos suelen encontrarse en la zona pectoral o a lo largo de la zona abdominal. 

La introducción de los primeros perros, gatos, hurones y mangostas, y la destrucción del hábitat han tenido impactos negativos en las poblaciones de estas especies. Actualmente se encuentra en peligro de extinción.

Solendonte de Cuba
Atopogale cubana. Hokkaido University

REFERENCIAS

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