Seguro que muchos de vosotros habéis visto revolotear a estos animales en un día de campo… Y seguro que muchos os habéis apartado al verlos cerca y habéis gritado: “¡Cuidado, una avispa!”

Pues en realidad son moscas… sí, inofensivas moscas, en concreto de la familia de los Sírfidos. Estas imitan la coloración de las avispas, la cual advierte de su peligrosidad.

Es lo que en biología se llama mimetismo y es un tipo de defensa. En este caso se denomina mimetismo batesiano, ya que el mimético (la mosca) no es tóxico, mientras que el modelo (la avispa) sí que lo es.
Y ahora os preguntaréis… ¿cómo las diferencio? Mientras vuelan es un poco difícil, aunque el vuelo de los sírfidos es algo diferente. Algunas claves:
Las avispas tienen 4 alas funcionales, mientras que los sírfidos son dípteros, por lo que tienen sólo 2 alas funcionales.
Los sírfidos tienen enormes ojos compuestos, grandes en relación al tamaño de la cabeza, como las moscas comunes. Bastante diferentes a los de las avispas.
Las antenas de los sírfidos son bastante más pequeñas que las de las avispas.

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